Tenemos un nuevo concurso de posicionamiento importante

Pues sí, amigos. Después de  varios concursos de posicionamiento pequeños y reducidos que han pasado sin pena ni gloria, tenemos por fin un concurso de cierta envergadura y difusión. El nuevo concurso es el Eur odip ity.

Las normas al parecer piden un poco de autobombo hacia el organizador pero como contrapartida exigen un mínimo de calidad. Aunque aún no acabo de ver la relación entre las palabras concurso y calidad, al menos es un punto interesante en las normas. Ojalá esas normas se sigan pero desgraciadamente la calidad a algunos les da igual. Hay gente que parece que se vuelve loca con los concursos de posicionamiento y algunos venderían a su abuela por conseguir unos pocos enlaces.

Por desgracia me temo que vamos a ver, como suele ocurrir siempre que tenemos un concurso importante, spam y comentarios chorras en foros y blogs para ganar el dichoso enlace. Y, por supuesto, muchos hasta se olvidarán de su nombre/apodo habitual para rebautizarse como “eu rodi piti”. “Eur odip iti ha dicho…”.

Yo aún no he decidido si participar o no. En todo caso, que gane el mejor y, a ser posible, el más honesto y menos spammer :D

Actualización 24-junio: Chorradas, chorradas y más chorradas. Me da verdadera vergüenza ajena leer algunas de las webs que participan (la gran mayoría blogs, qué casualidad…). Repetición de la palabra clave para meterla a cajón (imaginad cualquier combinación de una frase más o menos normal con euro di pit). No quiero que los buscadores me encuentren por esa estúpida palabra, así que la reescribo espaciándola.

La gente se ha vuelto loca. Se empiezan a ver técnicas que rozan el spam y, desde luego, no están pensadas para humanos como las cadenas de enlaces, donde algunos han aprovechado el viejo dicho de “a río revuelto, ganancias de pescadores…”. Ah, y aviso a navegantes: no estoy aprobando ni aprobaré un solo comentario firmado por eur o dip ity… ;)

Primer globo aerostático

Tal día como hoy hace 225 años, el hombre cumplía, al menos en parte, uno de los sueños que lo habían atormentado desde sus comienzos. El 4 de junio de 1783, los hermanos Joseph-Michel y Jacques-Étienne Montgolfiere lograban poner en el aire un globo aerostático y así superar la aparentemente inexorable fuerza de la gravedad, si bien este vuelo no fue tripulado. Atrás quedaban los frustrantes intentos de Leonardo Da Vinci. Este primer viaje logró una altitud estimada en casi 2.000 metros. Todo un record. Sin embargo, parece ser que no fue éste el primer vuelo no tripulado de la historia sino el realizado el 8 de agosto de 1709 por el sacerdote jesuita Bartolomeu Lourenço de Gusmao, aunque apenas levantó 4 metros del suelo. Su gesta cayó pronto en el olvido gracias a la “ayuda” de la Inquisición, debiendo incluso escapar de Portugal para refugiarse en la ciudad española de Toledo.

El día 15 de octubre de 1783, los Montgolfiere siguieron experimentando e incluyeron en esta ocasión como tripulación a una oveja, un pollo y un pato, para comprobar los efectos de la altitud sobre un ser vivo. Los animalitos llegaron a tierra sin sufrir un solo rasguño. El primer vuelo tripulado de la Historia nos demuestra que los grandes pasos de la Humanidad muchas veces son dados por animales de otras especies. El experimento fue realizado con gran expectación en Versalles ante la presencia nada menos que del mismísimo rey de Francia, Luis XVI.

No fue hasta el 21 de noviembre cuando obtuvieron un permiso para realizar un vuelo con tripulantes humanos, si bien los intrépidos aeronautas no fueron los inventores, logrando sobrevolar París durante 25 minutos a unos 100 metros de altura.

Los primeros globos empleaban aire caliente, que al ser más ligero que el aire frío, lograba el impulso hacia arriba, aunque pronto fue sustituido por hidrógeno.